Las salas de 4 del Nivel Inicial participaron de una propuesta que los invitó a convertirse en verdaderos “Experimentores”, explorando el mundo que los rodea a través de la curiosidad, el juego y la investigación.
La experiencia partió de una premisa fundamental: reconocer los saberes cotidianos de los alumnos como punto de partida para construir nuevos aprendizajes. Así, la sala se transformó en un espacio de descubrimiento donde la observación, la exploración y el asombro fueron protagonistas.
A lo largo de las diferentes actividades, los alumnos investigaron las propiedades físicas del agua, identificando sus estados sólido y líquido, y experimentando con distintos materiales para conocer fenómenos como la absorción, las mezclas, las separaciones y las soluciones. Cada propuesta los desafió a formular hipótesis, poner a prueba sus ideas y compartir conclusiones con sus compañeros.
Además, incorporaron herramientas de medición no convencionales, como vasos y cucharas, para resolver situaciones concretas, fortaleciendo nociones matemáticas de manera lúdica y significativa.
Estas experiencias permitieron que los alumnos aprendieran haciendo, desarrollando habilidades de observación, pensamiento crítico y creatividad, mientras descubrían que la ciencia forma parte de su vida cotidiana y que cada pregunta puede convertirse en una nueva aventura de aprendizaje.