Con una muy buena convocatoria, madres, padres y familiares pudieron participar de las actividades junto a los chicos, acompañando distintas dinámicas pensadas para fortalecer habilidades motrices, la coordinación, el trabajo en equipo y el disfrute del movimiento.
Cada grado trabajó con materiales específicos y propuestas adaptadas a sus objetivos pedagógicos.
En 1ero, las actividades estuvieron centradas en el uso de globos como recurso lúdico y educativo. A través de juegos de lanzamiento, coordinación y equilibrio, los estudiantes desarrollaron habilidades motrices, concentración y trabajo en equipo, explorando además las posibilidades creativas y sensoriales que ofrece este material.
Por su parte, 2do realizó actividades vinculadas a la motricidad gruesa y el manejo de aros, utilizando una metodología basada en retos. Los distintos juegos y circuitos permitieron trabajar coordinación, psicomotricidad, saltos, reacción y cooperación, promoviendo un aprendizaje activo a través del juego.
En 3ro, las propuestas estuvieron orientadas al desarrollo psicomotor mediante juegos con cuerdas y flotas. Estas actividades favorecieron el control corporal, la conciencia espacial y temporal, además de estimular la coordinación, la planificación y las habilidades motoras.
La jornada permitió fortalecer el vínculo entre la escuela y las familias, mostrando de cerca cómo el juego, el movimiento y la participación activa forman parte fundamental de las experiencias de aprendizaje en Educación Física.